La caída de China: Tic tac

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China se encuentra en proceso de dejar que su moneda se aprecie. La razón de esto es hacer frente al empeoramiento de las tasas de inflación del país. Dejando que el yuan se aprecie, de hecho detendrá o retardará la inflación, pero la forma en que funciona esta solución no es la forma que se suele suponer. Los efectos de esta política tampoco serán lo que la mayoría de observadores asumen, es decir, solo una leve inflación. En su lugar, será una quiebra económica total.

En este artículo se explica la verdadera historia detrás de las comúnmente expuestas explicaciones concernientes al control de la inflación China. También explica muchos de los problemas periféricos sobre el tema que se discuten regularmente en la prensa, y expone las falsas teorías asociadas a estos problemas.

Precios y Divisas

Al explicar cómo una moneda en alza ayudará a controlar a la inflación, la mayoría de expertos repite que apreciando una moneda hacia un precio mayor causará que los precios de importación sean más baratos, bajando de este modo los precios internos. Por ejemplo, el economista de Credit Agricole CIB, Dariusz Kowalczyk, afirmó:

Las autoridades han enviado un mensaje claro de que la apreciación de la moneda será utilizada como herramienta para contrarrestar la inflación importada [debida a los precios récord mundiales del petróleo y otras materias primas].

Similarmente, Bloomberg noticias reportó que

Las autoridades de China podrían también buscar el aceleramiento de las ganancias en la moneda, también conocida como renminbi, para luchar contra la inflación, reduciendo el costo de bienes estadounidenses importados, como los aviones de Boeing Co. y el software de Microsoft Corp.

La verdad es que no hay tal cosa como la inflación importada o exportada, porque cada país o zona monetaria posee su propia moneda individual, separada de la moneda de otra región. Los precios dentro de una zona monetaria pueden aumentar únicamente cuando se infla aquella moneda en particular. (Una rara excepción es cuando otras monedas circulan también dentro de una misma zona monetaria, y un incremento en la cantidad de otras monedas causa un aumento de precio en esa moneda. Pero incluso en este caso, la moneda depreciada probablemente dejará de circular ya que será rechazada por la moneda fuerte).

Pero las fluctuaciones de las monedas pueden de hecho afectar precios por medio de cambios en la oferta de bienes. Un país cuya moneda está devaluada artificialmente — como China — exportará más e importará menos, artificialmente. Si se permite la apreciación de la moneda hacia la tasa de cambio del mercado, comenzará a exportar menos y a importar más.

Ceteris Paribus, una moneda mayormente apreciada resultará de hecho en un precio bajo de bienes importados. Cuando los bienes importados cuestan menos, los consumidores poseen más dinero para gastar en bienes internos; el poder adquisitivo se incrementa. O, si el monto ahorrado de gastar menos en importaciones se gasta en adquirir mayores cantidades de bienes importados, habrá menos demanda de bienes internos, causando precios internos bajos. En cualquiera de los casos, lo que ha reducido los precios es una moneda más fuerte.

La explicación anterior se aplica únicamente a casos en donde “todo lo demás se mantiene igual” (Ceteris Paribus). Pero una moneda que se aprecia, Ceteris Paribus, es aquella que previamente fue artificialmente débil con el propósito de exportar tanto como sea posible y por lo tanto está siendo revaluada por el mercado hacia su verdadero precio de mercado. De otra manera, excluyendo las fluctuaciones de corto plazo, una moneda se mueve en función de otra por los cambios en la oferta relativa de unidades monetarias, y los cambios correspondientes en los precios de consumo relativos entre las dos regiones monetarias en cuestión. La ausencia de estos cambios fundamentales de los movimientos entre monedas se debe a la manipulación monetaria de los gobiernos.

La otra cara de la subida del precio y del poder adquisitivo de una moneda es que los bienes dentro de esa moneda son entonces más caros en términos de monedas extranjeras, resultando en menos productos exportados. Exportar menos es económicamente beneficioso, ya que deja permanecer más bienes dentro del país, incrementando la oferta y bajando el precio de los bienes internos.

Por lo tanto, parecería que las monedas de mayor precio son mejores ya que resultan en importaciones baratas y bajos precios internos. Pero, si la moneda es muy cara y artificialmente sobrevaluada, se exportan pocos bienes, causando que haya en el país un menor intercambio exterior. Una moneda apreciada artificialmente causará eventualmente que el país se quede sin intercambio externo. Esto, y las mercancías demasiado caras desde el punto de vista de otros países, causarán que cese el comercio, resultando en menores niveles de vida.

La esencia de las concesiones mutuas es que un país puede tener una moneda débil e incrementar sus exportaciones para obtener más divisas extranjeras, o, puede tener una moneda fuerte e incrementar sus importaciones para obtener más bienes.

Así, entonces, ¿cuál es el nivel óptimo para el precio de una moneda? ¿Un país quiere una moneda más fuerte o una más débil? ¿Quiere más dinero o más bienes? El hecho es que un país no es un “él”. Un país consiste en millones o decenas de millones de individuos, cada uno con diferentes objetivos y valoraciones. Los burócratas del gobierno no pueden establecer un precio ideal para una moneda que sea óptimo para cada individuo. Por lo tanto, el único precio óptimo de una moneda es aquél que es fijado por todos los participantes del mercado en forma conjunta a través de sus ofertas y demandas, tanto de bienes como de divisas, basados en sus necesidades y deseos.

Y en realidad el precio óptimo que ellos, el mercado, establecerán, será el precio que provoque que los precios internos de los bienes comercializados internacionalmente se aproximen al precio de aquellos mismos bienes en otros países, ajustando los costos de transporte. En otras palabras, harán que los precios relativos se equilibren entre los países, de la misma forma en que los individuos lo hacen dentro de un país. De otra manera, existirán oportunidades de arbitraje, y el resultado será una nivelación de los precios relativos y valuaciones reales de la moneda. El precio óptimo de una moneda resultará también en un país exportando aproximadamente la misma cantidad de lo que importa; la balanza de pagos tenderá hacia el cero. Los superávits y déficits comerciales se derivan de monedas infravaloradas derivadas de la manipulación gubernamental.

La verdadera relación entre la apreciación de la moneda china y la inflación

Una moneda manipulada puede provocar que los precios internos sean artificialmente más altos o bajos de lo que serían de otra manera, pero no puede provocar que los precios aumenten de manera sostenida; no puede provocar inflación de precios. Aparte de un incremento de precios debido a una continua reducción de bienes producidos y existentes en un país, la única cosa que puede causar inflación de precios es la expansión de la oferta monetaria en aquel país, lo que resulta en un incremento en la demanda. Los precios agregados aumentan solo con oferta reducida o demanda (monetaria) incrementada. Así, contrariamente a la percepción popular aparecida en las citas anteriores, la revisión del precio de la moneda China —por sí — no reducirá la inflación de precios.

Lo que reducirá la inflación de precios en China es el cese de la actividad que está manteniendo a su moneda artificialmente barata: la impresión de dinero. Como lo muestra la Figura 1, se está haciendo precisamente eso.

Figura 1: La desaceleración del crecimiento de la oferta monetaria en China (el incremento a finales de 2008 llevó al alto nivel actual de inflación en China)
Figura 1: La desaceleración del crecimiento de la oferta monetaria en China (el incremento a finales de 2008 llevó al alto nivel actual de inflación en China)

En general, China puede mantener su tipo de cambio inclusive con el dólar, mediante la creación de nueva moneda a la misma velocidad en que la Reserva Federal crea dólares. Además de la tasa de creación de una moneda frente a otra, la cantidad de moneda disponible realmente en el mercado para el intercambio marca también una diferencia. En este sentido, China reinvierte las reservas de dólares obtenidas de sus superávits comerciales — que provienen de un yuan artificialmente bajo y de un dólar artificialmente alto — en bonos del tesoro de Estados Unidos, en lugar de venderlos en el mercado de cambio externo, para prevenir que el dólar caiga (y que el yuan suba) por el incremento de la oferta.

Pero adicionalmente, a fin de mantener al yuan artificialmente bajo contra el dólar de lo que, de otra manera, se daría por la oferta y la demanda del mercado para cada moneda, el banco central de China, El Banco del Pueblo de China (PBOC) compra activamente dólares y vende yuanes en el mercado. Paga por los dólares mediante la creación de yuanes que utiliza para la compra.

Cuando el PBOC crea yuanes, expande la oferta monetaria. Por lo tanto, es esta expansión en la oferta monetaria, y no una moneda artificialmente barata per se, la que está creando la inflación de precios en China.

Más sobre la visión dominante

Tipo de cambio vs oferta monetaria como la verdadera causa de inflación

Cuando uno conoce la verdadera naturaleza de la situación de la moneda y de la inflación en China, puede ser muy frustrante escuchar a los economistas de la corriente dominante enfocándose en la moneda como una causa y solución para la inflación, en lugar de enfocarse en la causa original de creación monetaria. Inclusive el Banco Mundial malinterpreta el problema:

El fortalecimiento del tipo de cambio puede ayudar a reducir las presiones inflacionarias y reequilibrar a la economía, dijo el Banco Mundial en su último reporte trimestral sobre la tercera mayor economía del mundo.

Pero hay que reconocerle que también dijo en otro momento:

Las expectativas inflacionarias pueden contenerse mediante una postura de política monetaria más estricta y un tipo de cambio más fuerte.

Aunque el comentario es aún vago en términos de dar el verdadero enlace entre política monetaria y tipo de cambio, al menos apunta el problema de política monetaria.

La causa del aumento de los precios internos

Pero los economistas de la corriente dominante son también imprecisos sobre — o escogen ignorar absolutamente — la causa del aumento de los precios internos en China. Otro artículo declaraba:

Los economistas culpan de la inflación en China a la doble presión de la demanda de los consumidores que está superando a la oferta de alimentos y a un auge de los préstamos bancarios que, dicen, Beijing permitió que se extendiera mucho después de que ayudara al país a recuperarse rápidamente de la crisis global del 2008.

El hecho es que tanto el “auge de los préstamos” como “la demanda de los consumidores” son simplemente manifestaciones de la inflación monetaria, y originadas únicamente por la expansión de la oferta monetaria del PBOC.

La demanda de consumidores real resulta en una caída, y no un alza, de los precios. El único componente de la demanda de consumidores que está presionando a los precios al alza es la demanda monetaria artificial en la forma de más billetes de papel en las manos de los consumidores llevando a los precios hacia arriba, no en un incrementado deseo de consumir una mayor cantidad física de bienes. Para una comprensión más profunda de este concepto, vea la tercera sección de este artículo.

En cuanto al auge de los préstamos bancarios, un auge de préstamos puede ocurrir únicamente cuando se incrementa dramáticamente el dinero disponible para prestar. Así que decir que la inflación es causada por un auge de los préstamos es decir que la inflación se ocasiona por la impresión de dinero (pero sin decirlo). Aunque esta causa y efecto es obvia, los reporteros — y economistas — prefieren circunscribir la explicación real.

Entonces, ¿qué ha hecho el gobierno de China acerca del auge de los préstamos y los problemas de la demanda de los consumidores?

Refiriéndose al auge de los préstamos, el artículo dice que

El gobierno ha tomado medidas drásticas sobre los préstamos, pero los analistas dicen que pasarán meses antes de que se hagan sentir los efectos de ése y otros frenos. Dicen que la inflación debería subir más, por lo menos hasta mediados de año, antes de mitigarse.

El gobierno ha “tomado medidas drásticas” principalmente mediante el aumento de las tasas de interés, como se muestra en la Figura 2.

Figura 2: El incremento en las tasas de interés a corto plazo en China
Figura 2: El incremento en las tasas de interés a corto plazo en China

Los economistas ortodoxos creen que esto hará el trabajo, al pensar que las tasas de interés son el principal medio de crecimiento y decrecimiento de una economía. Ignoran, o no están al tanto, de que la oferta monetaria es la que está conduciendo a la inflación, la “demanda” y el crecimiento del PIB. Manipular solamente la tasa de interés sin — como ocurre en muchas economías dirigidas por un banco central —cambiar simultáneamente la oferta monetaria tendrá por lo general muy poco efecto.

Claro, con tasas de interés más altas, los costos de prestar son mayores. Pero la inflación también aumenta la tasa de beneficio, lo que significa que los negocios pueden pagar rentablemente una tasa mucho más alta para prestar. Pero aun cuando las tasas de interés excedan al nivel de la tasa de beneficio causando que los negocios dejen de prestar e invertir, todo el dinero que se ha vertido en la economía seguirá presionando al alza a los precios. La actividad económica puede retardarse o detenerse, pero aún así los precios continuarán al alza. La única manera de que la inflación se detenga es dejando de expandir la oferta monetaria. E incluso aquello tendrá un efecto retardado.

Usando el control de precios para detener la inflación

Con respecto al componente de la “demanda de los consumidores”, el artículo dice:

Los intentos de controlar los precios, los subsidios para los pobres y las órdenes a los líderes locales de garantizar la oferta adecuada de vegetales han tenido resultados mixtos.  Beijing ha recurrido también a la roma medida de congelar los precios de la electricidad y otros bienes básicos, pero esto está comenzando a fracasar.

En otras palabras, el gobierno ha intentado manipular la economía aún más para compensar los efectos adversos de su impresión de dinero. No debería sorprender que los resultados sean “mixtos” y que estén “comenzando a fracasar”, ya que la escasez es el resultado natural del control de precios.

El crecimiento económico como problema

El informe también dice que la inflación no es el único problema: también lo es el crecimiento económico:

Beijing está también luchando por controlar una economía sobrecalentada que se expandió a un rápido 9,7% en el primer trimestre de este año, apenas desacelerándose con respecto al trimestre anterior, a pesar de los esfuerzos de Beijing de conducir el crecimiento a un nivel sustentable luego de las ganancias de doble dígito de 2010.

Aunque la noticia dice “también”, en realidad éste es el mismo problema monetario que hemos estado discutiendo. No existe una economía sobrecalentada. “Sobrecalentamiento” es el término keynesiano para la inflación de precios que surge como resultado de un exceso de inyección monetaria en la economía. Es la inyección monetaria lo que ha empujado al PIB de China hacia ganancias de doble dígito. En cuanto al crecimiento sostenible, solo el crecimiento monetario del PIB es insostenible. El crecimiento real, verdadero, es siempre sostenible y nunca pudo exceder lo que los Keynesianos llaman “tasa de crecimiento potencial a largo plazo” de una economía.”

Flujos de dinero especulativo

Un artículo diferente de Associated Press, refiriéndose a la moneda de China infravalorada artificialmente y a los desequilibrios comerciales que ocasiona, afirmó que otro problema podría ser los flujos de dinero especulativo:

Muchos países se preocupan por el dinero especulativo que fluye en sus economías inflando activos como el inmobiliario o de acciones.

La noción de flujos de dinero y capital cruzando las fronteras es incomprendida por la mayoría de las personas. A excepción de los billetes físicos pertenecientes a los turistas, a los narcotraficantes o a los trabajadores extranjeros enviando el dinero ganado a sus familiares, el dinero no cruza las fronteras. El dinero generalmente permanece en el país al que pertenece — y simplemente cambia de dueño. Como de muestra esta sección, el dinero “especulativo que fluye a través de las fronteras” consiste en realidad en un banco central local intentando de mantener su moneda artificialmente apreciada.

El llamado “capital” o “dinero caliente” no “fluye” de un país de origen hacia otro país. Sin embargo, el dinero creado en un país puede ser – y es, hasta cierto punto – utilizado para comprar la moneda de otro país y dirigido hacia la compra de activos en ese país (empujando al alza los precios de esos activos en el proceso). Si un monto desproporcionado de moneda local se canaliza a través de los precios de activos de un país, se gasta menos moneda en bienes y servicios de la economía, causando que caigan los precios de consumo.

Pero en realidad, los precios de consumo en los países con mercados de activos en auge, no siempre caen mientras los precios de los activos suben; usualmente ambos aumentan en tándem. Esto se debe a que la oferta monetaria interna es cada vez mayor, y empuja al alza a los dos tipos de precios (activos financieros y precios de consumo), aunque uno aumente más rápido que el otro.  Por lo tanto, la moneda local, y no el dinero extranjero, es la que infla los activos.

Además, a fin de que la demanda externa pueda redirigir el poder adquisitivo de los precios de consumo locales hacia los mercados de activos, se necesitaría una enorme demanda para la inversión local desde el extranjero, resultando en la compra de una gran cantidad de moneda local  por parte de los extranjeros. Parece poco realista que, en ausencia de unos ya crecientes mercados extranjeros, pudiera existir del lado de estos inversionistas un deseo tan fuerte por invertir.

Adicionalmente, una redirección masiva tal del poder adquisitivo podría causar que los bienes de consumo caigan tan bajo en relación con su paridad del poder adquisitivo previa que los consumidores extranjeros, a diferencia de los inversionistas extranjeros, comprarían entonces bienes de consumo locales — ya que serían tan baratos para esos consumidores en términos de moneda local — con el propósito de importarlos a sus países de origen (siendo exportados del país local). Esto incrementaría el valor de la moneda local.

Pero una vez más, no presenciamos una caída de los precios de consumo, o un alza de divisas (porque usualmente están fijadas), en las diferentes experiencias de países con auges en los precios de activos. Por lo tanto, la causa original de un auge en los precios de los activos de un país es que el banco central de aquel país está creando más moneda, empujando al alza tanto a los precios de consumo como a los precios de los activos, no a extranjeros dirigiendo la moneda local comprada hacia los precios de activos.

Lo que raramente se apunta es que cuando un país no imprime dinero a un ritmo rápido, no — casi categóricamente — experimenta “flujos de dinero especulativo”. Los inversionistas y especuladores internacionales usualmente participan en la inversión como un movimiento masivo solo en los mercados de activos locales que se encuentran ya en auge. Los mercados de activos están en auge porque la gran cantidad de dinero que está siendo creada en ese país se está insertando en activos financieros. De otra manera, si la oferta monetaria no estuviera expandiéndose, esos mismos precios de activos no podrían aumentar en precio (ver este artículo para una completa explicación).

También lo que rara vez se explica es que “los flujos de dinero especulativo”, por lo general, se producen entre países que han vinculado, o parcialmente vinculado, monedas. De otra manera, como se explica arriba, si las monedas de dos países diferentes están flotando libremente, mientras un país expanda su oferta monetaria, el precio de su moneda caerá contra la paridad de la otra. Por lo tanto, mientras los precios del mercado de activos de un país aumenten, el precio de su moneda caerá en gran parte en proporción inversa. Esto haría que el aumento de precios de los activos en el país fuerna menos atractivo para los inversionistas extranjeros, ya que sus ganancias se contrarrestarían – sobre la conversión de vuelta a su propia moneda – por una moneda depreciada. También, si los inversionistas se mantienen comprando una moneda cuya oferta no ha sido expandida, su precio aumentará. Esto también causará que los precios de activos locales se hagan menos atractivos. En contraste, los especuladores por lo general se mantienen acumulando monedas que están en expansión y que son mantenidas artificialmente bajas, y no aquellas que flotan libremente.

Ésta es la verdadera causa de los llamados “flujos de dinero”: Cuando un país mantiene su moneda artificialmente baja con respecto a sus divisas opuestas o “pares”, lo hace, como hemos visto, por medio de su banco central, que compra la moneda emparejada con nueva moneda local creada. En consecuencia, hay moneda extranjera “fluyendo al país” y la nueva moneda local creada con el propósito de comprar la moneda extranjera se canaliza hacia los precios de activos (y en menor medida, por lo general, hacia los precios de consumo). Es cierto que el banco central nacional se apropia de la moneda extranjera, pero solo la moneda local circula en el país. En consecuencia, es el dinero local, no el “dinero especulativo” extranjero el que causa y sostiene los precios de activos locales.

La caída se aproxima

Se ha demostrado que China está permitiendo que su moneda se aprecie porque necesita parar la impresión de dinero para lograr controlar a la inflación. Su moneda ha sido artificialmente barata (por debajo del precio del mercado) durante muchos años debido a la fijación de su precio con el dólar mediante la impresión de dinero que utiliza para vender yuanes (el dinero impreso) y comprar dólares. Pero tales acciones han resultado en inflación de precios.

Por lo tanto, permitir que su moneda se aprecie causará una recesión, ya que la reducción de la oferta monetaria y de las tasas de crecimiento del crédito son usualmente factores de inicio que provocan las recesiones (las tasas reducidas de gasto por sí solas pueden provocar recesiones, pero por lo general vienen precedidas por reducciones previas del dinero y el crédito). Han sido los rápidos incrementos de dinero y crédito los que han llevado al auge en China y será la reducción en la tasa de crecimiento de esas variables lo que causará la caída.

El auge económico en China ha consistido en — pero no ha sido impulsado por —rápidos incrementos en el crecimiento económico real, acompañados de un incremento en el gasto monetario. El incremento en el gasto monetario, a su vez, ha sido impulsado por un crecimiento salvaje del crédito, y ha resultado en una masiva sobreinversión en industrias concretas. No ha habido escasez de comentarios y videos destacando el auge de la construcción, la manía de tipo mentalidad de rebaño en la compra de vivienda, y la creación masiva de edificios, centros comerciales y varias ciudades enteras en China que se mantienen  desocupadas – todos los síntomas dramáticos y a la vez clásicos de una burbuja del crédito.

Las señales de burbujas son comunes, y datan de los años 1600. Incluso si no supiéramos nada sobre el dinero y el crédito y sus formaciones de burbujas financieras, deberíamos ahora reconocer las características típicas de una formación de burbuja — precios exponencialmente aumentados, manías de inversión y compra, exuberancia sobre una tendencia nueva e inusual, etc. — y saber que hay actualmente síntomas representando una burbuja.

Dado el efecto retardado del dinero y el crédito en el sistema financiero y su transmisión hacia la economía real, es difícil de decir exactamente cuándo el incremento de las tasas de interés y la desaceleración de la oferta monetaria resultarán en reducciones en el ritmo de gasto y en una reversión del multiplicador monetario, pero cuando lo hagan, la contracción del crédito chino, el colapso financiero, y el malestar económico no estarán muy lejos.

Conclusión

Los economistas de la corriente dominante y la prensa financiera son por lo general keynesianos. Esto significa que les gusta esconder la verdadera causa de los problemas económicos. Por lo tanto sus explicaciones son intentos de mostrar cómo la cola puede mover al perro. Pero estas explicaciones falsas han estado aquí por tanto tiempo y son tan ampliamente enseñadas, que la mayoría de las personas que no conocen la verdadera economía — incluyendo algunos de estos mismos keynesianos — creen fácilmente en estas explicaciones inverosímiles.

En lo que respecta a sus explicaciones sobre la economía China, no es cierto que China importe inflación y que dejar que su moneda se aprecie resolverá el problema. La historia real es que la inflación se debe a la impresión de dinero que mantiene a su moneda artificialmente baja[1], y que una moneda apreciándose es un efecto secundario de hacer lo que se necesita para detener a la inflación — parando (o simplemente desacelerando) a las máquinas de impresión. El problema es que una menor tasa de crecimiento del dinero también provocará una reducción en el gasto y una contracción del crédito, que a su vez causará problemas financieros y económicos.


[1] Baja por el momento. Eventualmente, la impresión de dinero y la inflación resultante podrían causar que la moneda esté demasiado alta en lugar de demasiado baja.

Publicado el 10 de octubre de 2011. Traducido del inglés por Miguel Castañeda – Castideas. El artículo original se encuentra aquí aquí.

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