Un libro de texto austriaco nuevo para todos los economistas

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[Randall G. Holcombe habló recientemente con el Instituto Mises acerca de su nuevo libro de texto Advanced Introduction to the Austrian School of Economics]

Instituto Mises: ¿Por qué decidió escribir este libro?

Randall Holcombe: Recibí una petición de Edward Elgar, la editorial, preguntándome si estaba interesado en escribirlo y acepté. Querían un libro breve de unas 50.000 palabras que presentara a la gente las ideas de la Escuela Austriaca y eso es lo que escribí. El texto tiene solo 116 páginas, sin contar prólogo, índice y una extensa lista de referencias al final.

Escribir el libro fue una idea de la editorial y me lo pensé un poco antes de acceder. Una razón para dudar es que, si hablas con un grupo de economistas austriacos, todos tienen distintas ideas acerca de las ideas centrales de la Escuela. No quería escribir un libro que dijera: “aquí están las ideas más importantes de la Escuela Austriaca” y luego empezar un debate sobre lo que podría haber quedado fuera o incluido y que no entran en realidad. En definitiva, decidí que los beneficios de escribir el libro compensarían esos riesgos, así que asumí el proyecto.

Instituto Mises: ¿Quién es la audiencia objetivo?

Randall Holcombe: Los estudiantes de economía, incluyendo los universitarios, son grupos a los que me dirijo con el libro. El libro no es un texto de introducción a la economía desde una perspectiva austriaca y se supone que el lector ya sabe algo de economía. Pero incluso un estudiante que solo haya recibido un curso introductorio de economía tendrá suficiente base para entender lo que está en el libro. La idea era escribir un libro para gente que ya supiera algo de economía, pero no estuviera familiarizada con la Escuela Austriaca. Hay mucha gente con cierta base en economía que ha oído hablar de la Escuela Austriaca, pero no tienen mucha idea acerca de lo que distingue a esta de la economía ortodoxa o de otras escuelas de pensamiento. Así que la idea era escribir un libro que destacara las ideas que distinguen a la Escuela Austriaca de otras aproximaciones a la economía.

Instituto Mises: ¿Ha advertido un aumento en el interés por la economía austriaca entre los estudiantes que frecuenta?

Randall Holcombe: Sí, absolutamente. No tenemos un curso de economía austriaca en Florida State, así que no enseño directamente economía austriaca. Pero tenemos activo un club libertario de estudiantes que se interesa por la economía austriaca y se va pasando de boca en boca que tengo una aproximación austriaca en mis enseñanzas. A menudo que abordan estudiantes después de clase pidiéndome libros y artículos escritos por economistas austriacos. Los encuentran ellos mismos, sin que los mencione en clase. Uno de los lugares más habituales sonde encuentran estas ideas es en el sitio web del Instituto Mises, así que tengo que atribuir mucho mérito al Instituto por hacer disponible tanta investigación austriaca.

Instituto Mises: ¿Por qué cree que hay ahora más interés?

Randall Holcombe: Hay varias razones. Una es que los economistas académicos están buscando cada vez más alternativas a las ideas ortodoxas. Los economistas estaban probablemente más unificados en el paradigma ortodoxo en la década de 1970, cuando el marco neoclásico definía la microeconomía y el keynesianismo la macroeconomía. Desde entonces, ha habido más diversidad en la forma en que los economistas académicos han visto la disciplina. Se ha desarrollado la nueva economía institucional, la economía experimental y conductual ha desafiado la teoría neoclásica de la utilidad y eso ha abierto la puerta de mirar también las ideas de la Escuela Austriaca.

El colapso de las economías planificadas centralizadamente en el bloque oriental también ayudó a la Escuela Austriaca. La idea austriaca de que no puede haber un planificación económica racional sin mercados ni precios de mercado era rechazada como errónea por muchos economistas ilustres hasta finales de la década de 1980, pero ahora es aceptada de forma generalizada. El debate del cálculo socialista, que actuaba en contra de la Escuela Austriaca hasta la década de 1980 ahora actúa a favor de la escuela.

También la teoría austriaca del ciclo económico, que destaca las malas inversiones como causa fundamental, se ve cada vez más como una alternativa creíble en macroeconomía. El auge y declive de las punto com, seguido por un auge y declive similares del mercado inmobiliario, hicieron evidente que los modelos macro ortodoxos, que casi siempre tratan al capital como homogéneo, son inadecuados para explicar fenómenos macroeconómicos a lo largo de las últimas dos décadas. La aproximación austriaca a la macroeconomía, que se basa en un capital heterogéneo, da mucha más perspectiva.

Todas las razones que acabo de exponer son razones para tomar en serio las ideas de la Escuela Austriaca, pero una de las grandes razones por las que se han tomado más en serio es que Internet ha hecho más accesibles esas ideas. Como señalé antes, mis alumnos están descubriendo las ideas de la Escuela Austriaca en el sitio web del Instituto Mises y oros lugares de Internet y eso no haría sido posible hace veinte años.

Instituto Mises: ¿Qué idea de la economía austriaca diría usted que es la más valiosa para alguien que se interese por la economía pero no piense necesariamente de sí mismo como “un austriaco”?

Randall Holcombe: Las dos áreas generales que citaría son el emprendimiento y la macroeconomía. La economía ortodoxa se construye sobre la base del equilibrio. El modelo competitivo ortodoxo muestra las empresas en competencia después de que se haya producido toda la competencia, así que el papel del emprendimiento queda fuera. El beneficio se muestra como una señal de ineficiencia, ya sea porque es una señal de monopolio o una señal de que los mercados no están en equilibrio. En realidad, el beneficio es necesario para la eficiencia, porque el beneficio es tanto el cebo que anima el emprendimiento como la señal de que ha tenido éxito a la hora de crear valor. Pongo mucho énfasis en esta idea en mi libro. Con respecto a la macroeconomía, toda la subdisciplina se ha centrado en cómo la política pública puede estabilizar la economía. Esto ha sido verdad durante un siglo. Pero debido a su naturaleza agregada, los efectos desestabilizadores que tienen esas intervenciones porque distorsionan los precios relativos que habría habido fuera de la macroeconomía ortodoxa. La aproximación austriaca a la macroeconomía mira hacia el efecto de la política pública sobre los precios relativos (siendo el tipo de interés el precio más importante, pero no el único) para demostrar como la política pública es a menudo desestabilizadora. Como señalé antes, la aproximación austriaca a la macroeconomía da muchas más ideas sobre temas macroeconómicos de las dos pasadas décadas.

Instituto Mises: Si alguien le pidiera que resumiera lo que hace distinta a la economía austriaca en una o dos frases, ¿cómo lo haría?

Randall Holcombe: Es una pregunta difícil, porque eso es lo que he tratado de hacer en mi libro ¡y tiene más de cien páginas! La ideas sobre emprendimiento, el proceso de mercado y la aproximación austriaca característica a la macroeconomía tendrían que tenerse en cuenta. En realidad, el hecho de que sea difícil resumir en una frase o dos es lo que hace diferente a la Escuela Austriaca y es algo que impide que las ideas austriacas se filtren en la ortodoxia más de lo que hacen. Un motivo importante para escribir mi libro era responder precisamente a esa pregunta y explicar cómo la economía austriaca es diferente de la economía ortodoxa que los estudiantes ven en sus clases introductorias.

Instituto Mises: Como miembro veterano de la facultad de economía, ¿ha encontrado que su uso de la economía austriaca le ha ayudado como economista o resulta ser una carga?

Randall Holcombe: No ha sido un problema en mi departamento. Nadie me critica porque soy un economista austriaco. Pero tampoco me presento como un economía austriaco y he tenido bastante éxito publicando en revistas académicas, lo que es una contribución importante para cómo me valoran mis colegas. Hago lo que creo que es buena economía, utilizando las mejores  ideas que tengo disponibles. La Escuela Austriaca tiene mucho que ofrecer, no porque sean ideas austriacas, sino porque son buenas ideas.


Publicado el 11 de septiembre de 2014. Traducido del inglés por Mariano Bas Uribe. El artículo original se encuentra aquí.

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