Stephan Kinsella sobre la religión, el objetivismo y Ayn Rand

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“Pienso que cualquier sistema deontológico o de principios debe ser compatible con las normas básicas de paz, abundancia y cooperación. Pienso esas maneras de verlo como un todo. Existe sólo una realidad, después de todo; los ciegos que describen un elefante mientras detectan solamente partes de él desde diferentes perspectivas están hablando acerca del mismo elefante, después de todo. Por eso pienso que el Kantianismo (el Kantianismo realista de tipo Misesiano-Hoppeano) no es incompatible con el Aristotelismo, por así decirlo; de hecho observo muchas similitudes en la manera en que Rand justificó sus conceptos “axiomáticos” con la manera en que nosotros podemos justificar las proposiciones «a priori»”. 
Stephan Kinsella.
[Todo lo incluido en esta publicación ha sido extraído de una entrevista de Keir Martland a Stephan Kinsella].

 

Keir Martland: ¿Por qué se apartó de las ideas de Rand a favor de las de Rothbard? ¿Fue debido a un problema con su epistemología o modo de razonar, o sus conclusiones? Alguno de ellos debió parecerle inconsistente con el otro para que Ud. haya encontrado insatisfactorio al objetivismo.

Stephan Kinsella: Aquí es donde no concuerdo con Rand. En primer lugar el culto a su personalidad, la mentalidad cerrada, el rehusar a enfrentarse a las corrientes, la falta de sentido del humor, la locura de elevar sus preferencias personales a alguna clase de Escritura Sagrada.
Aún estoy de acuerdo con los cuatro principales principios randianos, pero no estoy de acuerdo en la aplicación que ella hizo de estos principios. Sobre el “capitalismo” yo podría llamarlo libertarismo, en lugar de enfocar en un solo aspecto de las medidas económicas que podríamos esperar en una avanzada sociedad libertaria, pero esto es más una especie de objeción cuántica. Me llamo a mí mismo austrolibertario o anarcolibertario, no anarcocapitalista, sólo para tratar de ser claro y evadir las objeciones lanzadas en parte por los libertarios de izquierda que se ponen locos con la palabra “capitalismo”, ellos han triunfado en arruinarnos esa palabra.

Creo que ella se equivocó al pensar que su capitalismo —esencialmente, libertarismo— implicaba al Estado. Muy equivocada. Y asoció esa visión al hablar sobre temas como la guerra, etc. Pero este es solamente su error en la aplicación.

También pienso que se equivocó en su excesiva confianza en sus confusas ideas sobre la propiedad intelectual en su teoría de los derechos. Pienso que los cuatro pilares randianos —la realidad, la razón, el interés propio, el capitalismo— implican anarquía, individualismo, libertad de pensamiento, y que la propiedad intelectual es fascista. Ella no se dio cuenta de que sus principios básicos implican la anarquía y que la propiedad intelectual es maligna. Se equivocó en esto.

También fui conducido al error por las admoniciones de Rand y sus seguidores acerca de no leer a libertarios como Rothbard, y por sus bizarras quejas acerca de que el libertarismo era incompatible con el “capitalismo”, al tiempo que decía que Rothbard y otros “le robaron” la idea de no agresión (más de su manía de propiedad intelectual). También estoy en desacuerdo con el punto de vista objetivista de que tienes que estar de acuerdo enteramente con su filosofía para ser un buen libertario. Es algo insensato. Yo estoy a favor de la razón y la realidad, seguro; pero en la medida en que alguien se oponga, sobre la base de principios suficientes, a la agresión, eso me hace feliz.

Me siento atraído por algunos aspectos de la estética de Rand pero no considero que eso sea parte de su teoría política per se, y otra vez, ella fue muy estridente y dogmática sobre eso, elevando sus gustos personales a un injustificable estatus eminente.

Rand y sus seguidores también, desafortunadamente, celebraron a los Padres Fundadores y la Constitución americana. Escuché que ella estaba inicialmente a favor del dominio eminente porque así lo sugiere la 5ta. Enmienda; pero finalmente se opuso. Sospecho que lo mismo le ocurrió con las patentes y el copyright, a pesar de ello —como pequeña novelista en desarrollo con algún interés propio en los derechos de autor sobre sus trabajos— ella no era imparcial y nunca lo reconoció, desafortunadamente;  teóricamente, creo que su minarquismo reluctante y su adopción de la propiedad intelectual fueron sus más grandes errores.

Keir Martland: De hecho, dudo que hayan algunos libertarios que sean capaces de rechazar efectivamente los pilares del objetivismo. Me perturba la idea de que la religión sea odiada y condenada a partir de un área de los escritos de Rand, y probablemente de la mayoría de los teóricos libertarios a partir de ella. Razonablemente, cuanto más odies y condenes al Estado, especular sobre el noúmeno no es ‘irracional’, sino solamente no falsable.

Stephan Kinsella: En realidad, a pesar de que Rand y los randianos son ateos explícitos, ellos parecen no hacer de la religión un gran cordero de sacrificio, a pesar de ello piensan que es una manifestación de colectivismo y de irracionalismo, y estoy de acuerdo en esto con ellos. Pero para mí, aunque la religión es completamente irracional, la reverencia al Estado es aún peor.

Pienso que la idea objetivista es que si eres religioso estás aceptando ideas irracionales, y que eso puede disminuir o destruir tu habilidad de pensar coherente y claramente sobre otros asuntos. De todos modos, eso se da vuelta me parece, ya que la gente tiene la posibilidad de compartimentar. Es por eso que creo que en algunas formas el argumento para la libertad debe ser estrecho, y apelar a los puntos de vista que la gente ya tiene, no a un particular estilo o tipo de vida. No obtienes un buen trabajo por “ser un libertario”.

Keir Martland: Solo para aclarar: ¿En qué forma podrías decir que la religión es irracional? Mi tolerancia sobre la religión se ha acrecentado desde que consideré dos puntos acerca de la religión: que es una mera especulación sobre el noúmeno y no una mentira, per se; y que enseña algunas reglas morales a las cuales a menudo es bueno que la gente adhiera. Más mediatamente hay que observar que debilita al Estado poniéndolo a la par con los individuos.

Stephan Kinsella: He sido un ateo estridente por más de 30 años. Pero creo que mi tolerancia se ha incrementado, y no soy “antirreligión”, realmente. Pero aún si la religión juega un rol social en ayudar a contrabalancear el poder del Estado, ello no significa que lo sobrenatural sea cierto. Creo que es irracional, principalmente, por las razones identificadas por Ayn Rand: los argumentos religiosos están plagados de aserciones o saltos irracionales. Casi nunca veo un argumento sincero explicando como cierto a un evento sobrenatural. Por ejemplo, los argumentos del siguiente tipo: ¿Cómo puedes vivir creyendo que mueres para siempre? Bien, este no es realmente un argumento; es una apelación del tipo “que desear lo haga realidad” a la cual Rand correctamente describió. Y los teístas rutinariamente generan argumentos bizarros y deshonestos, como que “Dios debe existir para explicar la existencia” —entonces ¿qué explica la existencia de Dios?—. Y existe una tendencia al conservadurismo moral y a la anticiencia (por ejemplo: creacionismo y antievolución, que para mí es algo completamente irracional), combinado con la buena voluntad de los cristianos (por así decirlo) de combinar sus puntos de vista teísticos y atávicos con el nacionalismo proamericano (digamos), que es lo que me enferma y probablemente habría disgustado también a Cristo, si este existió alguna vez en la historia.

Veo a la religión moderna como el remanente de la filosofía primitiva; tú veías ascender al Sol, y asumías la existencia de un Dios-sol para explicarlo. No una muy buena explicación, pero entendible para aquellos tiempos. Para mantener la religión en marcha, se debieron incorporar costumbres, morales, rituales, lo que terminó codificando una buena cantidad de sabiduría práctica, pero eso quedó tan enquistado en sus aspectos irracionales que no puedo ver cómo la religión pueda ser un mecanismo eficiente para esparcir y perpetuar normas sociales valiosas. Aún, a pesar de lo mala que la religión es, veo la religión moderna del estatismo como mucho peor.

A veces pienso que hemos evolucionado muy rápidamente —que bajamos de los árboles demasiado pronto. A veces temo que la razón por la que SETI no haya detectado señales de vida del espacio exterior se debe a que la vida eventualmente evoluciona hacia la inteligencia y luego pronto encuentra la manera de destruirse a sí misma en alguna forma de plaga gris —nanotecnológica, biotecnológica, armas nucleares, lo que sea— y que ese es nuestro destino también.

Pero mi esperanza es que a medida que la humanidad continúe evolucionando y los mercados libres y la tecnología avancen, a pesar de los esfuerzos del Estado y los estatistas para detenerlos, varias creencias como el estatismo, la religión, la superstición, la pseudociencia, el colectivismo y el racismo irán gradualmente desapareciendo y nos convertiremos en más racionales, individualistas, científicos, tolerantes y cosmopolitas. Aunque el estatismo es mi mayor preocupación.


Traducido del inglés por Diego Aguirre. Corregido por Oscar Eduardo Grau Rotela. El artículo original se encuentra aquí.

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