El inventor de la era digital
Cuando Gutenberg inventó su prensa, a los consumidores les encantó. Un frenesí comprador recorrió el mundo germanoparlante. ¡Salterios y biblias para todos! Pero los gremios de fabricantes opusieron resistencia.
Cuando Gutenberg inventó su prensa, a los consumidores les encantó. Un frenesí comprador recorrió el mundo germanoparlante. ¡Salterios y biblias para todos! Pero los gremios de fabricantes opusieron resistencia.
Un reciente artículo del economista keynesiano, Robert Schiller, comienza así: Un (…) hecho (…) acerca de nuestra situación económica actual (…) no puede negarse por más tiempo: nuestra economía tiene una necesidad desesperada de estímulo público.
Contra el trasfondo de una grave crisis económica, a uno le sorprende encontrar un miembro de la zona euro que está mostrado un rendimiento económico realmente bueno. Este miembro es Estonia.
Este artículo da una breve visión de la teoría, que proporciona una explicación de los repetidos periodos de prosperidad y recesión que parecen plagar las sociedades capitalistas.
The Analyst, publicado por el Institute of Chartered Financial Analysts of India (ICFAI), entrevistó a Joseph T. Salerno, editor del Quarterly Journal of Austrian Economics, respecto del caos financiero y bancario en Argentina:
Desgraciadamente, Hegel no era una fuerza extravagante en el pensamiento europeo. Solo era uno, aunque fuera la más influyente y más enrevesado de lo que debe considerarse el paradigma dominante de su época, la celebrada Edad del Romanticismo.
Como la mayoría de los republicanos desde la década de 1930, Ronald Reagan siempre se calificó a sí mismo como un defensor del gobierno limitado, los derechos individuales y la libre empresa. Sin embargo, como la mayoría de ellos pareció olvidarlos una vez llegó al poder.
¿Por qué objetan los Skidelsky a la forma en que la gente elige gastar su propio dinero? En su opinión, los consumidores de hoy en día ignoran la sabiduría antigua, tanto occidental como oriental.
Una nación no tiene derecho a decir a una provincia: Me perteneces, quiero apropiarme de ti. Una provincia consiste en sus habitantes. Si alguien tiene derecho a ser escuchado en este caso, son estos habitantes.
El conflicto solamente es posible cuando los bienes son escasos. Sólo entonces aparece la necesidad de formular reglas que hagan posible la cooperación social ordenada—libre de conflictos.