La paradoja libertaria
La razón no es difícil de encontrar. La mayor parte de la gente hereda una esquizofrenia intelectual del estado que le educa, los medios que le entretienen y los intelectuales que hacen propaganda.
La razón no es difícil de encontrar. La mayor parte de la gente hereda una esquizofrenia intelectual del estado que le educa, los medios que le entretienen y los intelectuales que hacen propaganda.
Que consideremos el axioma de la acción “a priori” o “empírico” depende de nuestra posición filosófica última. El profesor Mises, en la tradición neo-kantiana, considera que este axioma es una ley del pensamiento y por lo tanto una verdad categórica a priori a toda experiencia.
Estuardo Zapeta, en Siglo21, dedica todo un artículo a aportaciones de Hayek sobre oferta monetaria: http://www.s21.com.gt/era-libertaria/2013/07/26/ucontrolar-oferta-monetaria Aleix Vidal-Quadras, en Intereconomía, escribe sobre el papa Francisco y menciona a….
La banca en su forma actual no es capitalismo. Es fraude y capitalismo de compinches, que se mantiene a flote con intervenciones del gobierno cada vez más desesperadas. Debería desmantelarse.
La acumulación de un stock de bienes de consumo también es ahorro que va a la formación de capital. Los bienes ahorrados se convierten inmediatamente en bienes de capital, que posteriormente maduran en bienes de consumo más valorados.
Habiendo descubierto el enorme poder de la voluntad colectiva, el Dr. Lueger mezcló con éxito en su obra de propaganda “tres grandes”: nacionalismo, religión y socialismo.
En suma, la libertad puede regir un sistema monetario tan espléndidamente como lo 0hace con el resto de la economía. Contrariamente a lo que estiman muchos tratadistas, no hay nada especial en el dinero que requiera de los extensivos dictados del gobierno.
Rolando Citarella empieza su artículo en Rionegro citando a Bastiat: http://www.rionegro.com.ar/diario/llego-la-factura-1212966-9539-nota.aspx
Algunos teóricos aducen que un sistema monetario que funcionara libremente (o sea no intervenido), no sería aconsejable porque no “estabilizaría el nivel de precios “, esto es, el precio de la unidad monetaria. Dicen que se supone que el dinero es una vara de medir que nunca debe cambiar.
Una figura retórica particularmente interesante sostiene que el “derecho al voto” es especialmente precioso, ya que tantos estadounidenses han muerto para conservar esos derechos.