Mises fue más que un sabio. Fue un ejemplo de alguien que persiguió sin miedo la verdad incluso ante una increíble oposición. Fue mediante este coraje que el último caballero del liberalismo estableció un ejemplo a seguir para todos.
La escuela se distinguió por su énfasis en los elementos subjetivos del análisis económico, en la importancia del tiempo en los procesos de producción, y en el papel del error y la incertidumbre en los fenómenos económicos.
A pesar de todos sus beneficios el capitalismo ha sido furiosamente atacado y criticado. Es preciso que comprendamos el origen de esta antipatía. Es un hecho que el odio hacia el capitalismo no se originó en las masas sino en la aristocracia.
Ninguna persona, en ninguna situación, tiene el derecho moral de iniciar el uso de violencia contra otra persona o su propiedad, en forma directa o a través de terceros. He aquí la esencia del libertarismo.