Javier Paz García, en eju, nombra a Mises y Hayek: http://eju.tv/2013/02/valerosa-yoani/ Frank Llegas, en Aporrea, lista la “canalla neoliberal”. Mises y Hayek, entre ellos: http://www.aporrea.org/ideologia/a160136.html Rothbard, Nozick, Hayek…….
La noticia de la Restauración se recibió de hecho como una calamidad en Nueva Inglaterra, ya que significaba al menos el fin de la república puritana, que había tratado a estas colonias casi como aliados autogobernados.
Mientras los keynesianos siguen cantando esa vieja y mala canción acerca del insuficiente estímulo de la demanda agregada y los horrores de la austeridad y los monetaristas de “mercado” parlotean acerca del crecimiento deficiente en el PIB nominal, las señales de una incipiente burbuja de activos se hacen más evidentes cada día.
Ramón Parellada pone los puntos sobre las íes en Guatemala citando a Mises, como debe ser. En Siglo21: http://www.s21.com.gt/hacia-libertad/2013/02/28/estado-mercantilista-socialista También Luis Christian Rivas Salazar acude a Mises, esta….
Un viejo soldado polaco que se había establecido en Londres tras la Segunda Guerra Mundial me expuso las enseñanzas de Hayek cuando yo tenía dieciséis años. Había luchado contra la maquinaria nazi como miembro de la Fuerza Real Aérea.
El Consejo de la Reserva Federal anunció recientemente los resultados preliminares y no auditados de sus operaciones de 2012. Para quienes advertimos contra las dramáticas operaciones de la Fed, los resultados no son una gran sorpresa.
Émerson Castaño González contrapone a Rawls y Hayek, a favor de este último (aunque lo llame erróneamente F.V. Hayek), en La Crónica del Quindío: http://www.cronicadelquindio.com/noticia-noticia_opinion-seccion-opinion-titulo-los_informantes-op-7207.htm
¿Habéis tenido alguna vez la sensación de que nadie en la élite del poder de Washington quiere ocuparse seriamente de la mayor amenaza económica para la prosperidad futura que afronta hoy Estados Unidos: la creciente deuda pública y los déficits asociados a esta?
En la versión de Krugman de la Neolengua de Orwell, la destrucción crea riqueza, y la guerra, a pesar de no ser un ideal, es aceptable moralmente por producir riqueza económica.