Dios nos proteja de las metáforas
A veces una mentira se expande y adquiere toda la textura de una teoría larga y elaborada. Más frecuentemente, encoge y se contrae, asume el disfraz de un principio y acecha en una palabra o en una frase.
A veces una mentira se expande y adquiere toda la textura de una teoría larga y elaborada. Más frecuentemente, encoge y se contrae, asume el disfraz de un principio y acecha en una palabra o en una frase.
Diario Libre publica una noticia en la que se incluye a Martin Krause, uno de los nuestros: http://diariolibre.com.do/noticias/2012/10/29/i357607_presentaran-indice-calidad-institucional-2012.html
Rechazar hoy este principio es el primer paso hacia la resolución de ciclos de intervencionismo que arruinan vidas, a veces en nombre de la salud.
El liberalismo en su sentido del siglo XIX, es una doctrina política. No es una teoría, sino una aplicación de las teorías desarrolladas por la praxeología y especialmente por la economía para problemas concretos de la acción humana dentro de la sociedad.
Desiderio Parrilla Martínez escribe un artículo en Camineo.info sobre cristianismo y relaciona a la escuela austriaca con “una concepción individualista más propia del calvinismo que del catolicismo”: http://www.camineo.info/news/268/ARTICLE/23478/2012-10-29.html Juan….
Si aceptamos la interesante descripción de la fe de San Pablo (“creer en lo que no vemos”) podemos entender el emprendimiento y la inversión capitalista como actos de fe.
Una sociedad libertaria está ante todo en contra de la agresión. Mentir, engañar y defraudar a alguien para comprar sus bienes es equivalente al uso directo de la fuerza para llevarse su propiedad.
La redistribución de ingresos, voluntaria o coercitiva, nunca es la verdadera solución a la pobreza, es, en el mejor de los casos, un alivio provisorio que puede enmascarar la enfermedad y mitigar el dolor, pero que no constituye una cura.
La intervención política en la actividad del libre mercado no puede, por definición, aumentar la competencia y generar precios más bajos.
Los asentamientos humanos que constituyen Zomia, mantiene Scott, se entienden mejor como comunidades [de fugitivos] que, en el curso de dos milenios, han estado huyendo de la opresión de los proyectos de creación de estados en los valles.