A partir de un examen tanto de la teoría tras la ley antidumping como de la forma en que se evalúan las reclamaciones de dumping, la respuesta está clara: la ley antidumping es puro proteccionismo. El caso de las gambas constituye un ejemplo perfecto.
Después del dolor, cuando se aquietan los mercados, aparecen nuevas oportunidades. Y la vida sigue. Los ocupantes del 99 deberían empacar y seguir las suyas.
Nelson Maica C., en Analítica.com. Liberalismo, escuela austriaca…: http://www.analitica.com/va/economia/opinion/3189528.asp Humberto Zambon escribe en La Mañana Neuquén glosando Keynes. Y por supuesto, no falta Hayek: http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2012/9/16/keynes-y-la-ortodoxia-economica_162470
Son la gente que decía que no había burbuja, que no había peligro de crisis financiera y luego que la crisis financiera no impactaría en la economía real.
Frank Albert Fetter (1863-1949) fue el líder en Estados Unidos de la primera Escuela Austriaca de economía. Fetter es principalmente recordado por sus opiniones sobre “monopolio” empresarial.
Sea lo que sea lo que pensemos del oro, siempre acecha al fondo, mandando señales para que se use como dinero, como ha pasado desde el inicio de la civilización.
Tal vez el mayor logro de Rothbard en esta área fue integrar la estructura objetiva del análisis de la producción desarrollado por Knut Wicksell y Friedrich Hayek con la teoría subjetiva de la preferencia temporal pura del interés formulada por Frank Fetter y Ludwig von Mises.
Juan F. Carmona Choussat escribe un artículo en Aurora en el que aparecen Mises y Revel, entre otros: http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Festividades/47029/
El gran error de todos los planes de reforma, regulación o incluso remplazo de la Fed es este: establecen un sistema diseñado profesionalmente de gestión del dinero que se basa en economistas pagados por el gobierno.
Cincuenta años después de su primera publicación, el gran tratado de Murray Rothbard sigue resistiendo. Si alguien se considera un fan de la economía austriaca y aun tiene que probar El hombre, la economía y el estado, le prometo que le gustará.