La corrupción friedmanita del capitalismo
Tal vez el mayor pecado de Friedman, según Stockman, fue ser el “cerebro” tras la orden ejecutiva de Richard Nixon de 1971 que eliminó las limitaciones del patrón oro sobre la impresión de dinero.
Tal vez el mayor pecado de Friedman, según Stockman, fue ser el “cerebro” tras la orden ejecutiva de Richard Nixon de 1971 que eliminó las limitaciones del patrón oro sobre la impresión de dinero.
Carlos Granés nombra a Hayek en El Espectador: http://www.elespectador.com/opinion/columna-425195-odiamos-tanto-maggie Rodrigo Quesada, en Rebelión incluye entre lo imperialistas a Von Misses (sic) y Hayek: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=168967 Joaquín Rábago,….
A la vista de los defectos propios de todas las variedades de la regla de precio del oro, Forbes y Poe deberían revisar seriamente su defensa de su resurrección.
Debemos resistir la mentalidad tribal de suponer que los cambios beneficiosos para ellos deben traducirse necesariamente en miseria para nosotros.
Mises (y Aron) en el artículo de Adolfo Castells en El Diario: http://eldiario.com.uy/2013/05/29/molina-no-el-del-brindis-por-pierrot-el-de-la-lucha-de-clases/
Al manipular el objetivo arbitrario de ampliar la construcción, la gente del New Deal dio a luz a lo que acabaría siendo el monstruo del capitalismo corporativo.
La idea de que a las economías en su conjunto a veces les falta suficiente potencia deriva de una serie de doctrinas económicas defectuosas que se centran en el lado de la demanda de la economía agregada.
José Carlos Rodríguez recuerda en El Imparcial que Mises ya anticipó las ideas de Arthur Laffer: http://www.elimparcial.es/contenido/123594.html Álvaro Cuadra en Rebelión habla de los malditos neoliberales, encabezados por Hayek, cómo….
Una consecuencia no pretendida de la captura (a la par con dificultar la competencia) es que los reguladores, al garantizar la integridad del mercado, diluyen los incentivos para empresas e inversores de ejercitar la diligencia debida.
Los ensayos toman la economía de libre mercado como base para examinar obras literarias bien conocidas de gente como Cervantes, Willa Cather, Joseph Conrad, Charles Dickens, H.G. Wells, Thomas Mann y otros.