No sólo no hay derechos humanos que no sean derechos de propiedad, sino que los primeros pierden su absolutismo y claridad, y se convierten en difusos y vulnerables cuando los derechos de propiedad no se usan como patrón.
La guerra sólo es apropiada cuando el uso de la fuerza se limita rigurosamente en forma individual a los criminales. Juzguemos por nuestra cuenta cuantas guerras en la historia se han regido por este criterio.
El lugar de Rousseau en la tradición socialista está marcado por lo siguiente: consideró a la propiedad como el origen del mal, a la sociedad como división de clases y a la ley como instrumento de la clase gobernante.
Hayek, Monetsquieu, el triunvirato y más: Alberto Benegas Lynch (h) en Diario de América: http://diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=7171
El resultado de la ignorancia económica es que la gente adscribe todas las mejoras en las condiciones económicas al progreso de las ciencias naturales y la tecnología, sin apreciar el elemento institucional.
Una solución a largo plazo es privatizar todo el sistema de aguas. Todos los recursos son escasos y todos están sujetos a competencia en su uso. Por eso hay un sistema de propiedad privada y de intercambio libre.
Juan Ramón Rallo nos presenta en Libertad Digital “La primera escuela de negocios liberal y española”: http://revista.libertaddigital.com/la-primera-escuela-de-negocios-liberal-y-espanola-1276239937.html Y en El Diario de Madryn anuncian que Atlio Borón dará una conferencia….
David Bergland ofreció una vez el Libertarismo en una lección. Me gustaría ofrecer el libertarismo en una sola frase. La formulación más concisa del libertarismo que se me ocurre es la siguiente:
En una economía monetaria, la moneda está en un lado de todas las transacciones. El “precio” o poder adquisitivo del dinero es la panoplia de bienes y servicios por los que se puede intercambiar una unidad de dinero.