¿Puede la economía sumergida salvar a Europa?
De alguna manera, el crecimiento del empleo no oficial es una respuesta empresarial a unos mercados laborales innecesariamente rígidos y a un exceso de regulación.
De alguna manera, el crecimiento del empleo no oficial es una respuesta empresarial a unos mercados laborales innecesariamente rígidos y a un exceso de regulación.
Hay un área en la que la propiedad común tiene sentido y es en el área del conocimiento, que no es un bien escaso, sino más bien un bien infinitamente copiable.
José Ricardo Stok, en Gestión, cita a Mises en un artículo sobre consumo responsable: http://gestion.pe/impresa/noticia/consumo-responsable-primacia-razon/2012-02-28/45295
Cuando Robert Higgs escribió su libro tenía menos de 30 años y acababa de terminar su tesis de doctorado. Su trayectoria de alejamiento de la epistemología neoclásica llegaría después con las lecturas de los austriacos.
Para crear un empleo sostenido y no inflacionista, debemos, como nos dijo Jean-Baptiste Say hace 200 años, animar la producción, no simplemente el consumo de bienes.
El libro de Chartier es una lectura esencial para los libertarios. Manifiesta un amplio conocimiento del autor de la filosofía, la ética, la historia y la política contemporánea.
Los expertos están acostumbrados a utilizar el lenguaje de la guerra y el conflicto para describir relaciones económicas. Esto es confuso, irracional y equívoco.
Fernando G. Jaén nombra en Rebelión a von Mises. La izquierda empieza a conocernos: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=145353 Ricardo Valenzuela hace unas “Reflexiones libertarias” en El Reportero de la Comunidad en las….
Roberto Cachanosky denuncia el “capitalismo de amigos” en Calle Libre: http://www.eldiarioexterior.com/progresismo-de-amigos-40473.htm Axel Kaiser da unas recomendaciones de lecturas libertarias de economía en Diario Financiero: http://www.df.cl/homeopatia-antiestatista/prontus_df/2012-02-23/201152.html
El ejemplo histórico más notable de una sociedad con leyes y cortes libertarias es el de la Irlanda antigua. Una sociedad cuyas instituciones funcionaban sin necesidad de un gobierno.