Cuando el capital no está a la vista
En Haití el estado solo golpea cuando hay algo que saquear. Y saquea: predecible y constantemente. Y esto solo basta para garantizar un estado permanente de pobreza.
En Haití el estado solo golpea cuando hay algo que saquear. Y saquea: predecible y constantemente. Y esto solo basta para garantizar un estado permanente de pobreza.
El Banco de Japón se acaba de embarcar en una de las políticas más inflacionistas nunca realizadas. La política trata de generar una inflación de precios del 2% y depreciar más el yen.
Mario Vargas Llosa, en La Nación, nombrando a Hayek: http://www.lanacion.com.ar/1587895-encrucijadas-de-la-derecha-liberal-chilena Rothbard, Machan y alguno más en el artículo de Albert Esplugas, uno de los nuestros, en Forum Libertas:….
Nada es hoy más impopular que la economía del libre mercado, es decir, el capitalismo. Todo lo que se considera insatisfactorio en las condiciones actuales se achaca al capitalismo.
El profesor Eichengreen, en su libro Exorbitant Privilege: The Rise and Fall of the Dollar and the Future of the International Monetary System, relata el auge del dólar hasta el dominio mundial y lo que significa para EEUU.
La doctrina dictatorial enseñada por los bolcheviques rusos, los fascistas italianos y los nazis alemanes implica tácitamente que no puede aparecer ningún desacuerdo con respecto a la cuestión de quién será el dictador.
Tal vez el mayor pecado de Friedman, según Stockman, fue ser el “cerebro” tras la orden ejecutiva de Richard Nixon de 1971 que eliminó las limitaciones del patrón oro sobre la impresión de dinero.
Carlos Granés nombra a Hayek en El Espectador: http://www.elespectador.com/opinion/columna-425195-odiamos-tanto-maggie Rodrigo Quesada, en Rebelión incluye entre lo imperialistas a Von Misses (sic) y Hayek: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=168967 Joaquín Rábago,….
A la vista de los defectos propios de todas las variedades de la regla de precio del oro, Forbes y Poe deberían revisar seriamente su defensa de su resurrección.
Debemos resistir la mentalidad tribal de suponer que los cambios beneficiosos para ellos deben traducirse necesariamente en miseria para nosotros.