Defendiendo al especulador
“¡Muerte a los especuladores!” es un grito de todas las hambrunas que haya habido. Lanzado por demagogos que piensan que el especulador mata de hambre al aumentar el precio de la comida.
“¡Muerte a los especuladores!” es un grito de todas las hambrunas que haya habido. Lanzado por demagogos que piensan que el especulador mata de hambre al aumentar el precio de la comida.
En este artículo miraré por debajo de la capa de la FED para explicar las herramientas y resortes utilizados para reducir el valor del dinero con el fin de financiar el gasto bélico del gobierno.
Atónito por las luces, y los sonidos, Jonathan merodeó en torno a la carpa. Un cartel colorido decía: “FERIA DEL CAPITOLIO: EL PABELLÓN DE LOS INTERESES ESPCIALES”.
El método del mercado produce más por menos trabajo que la autosuficiencia individual, aunque el precio que siempre demanda es el trabajo. No hay manera de evitarlo.
Hamilton consideraba a “su” banco, el Banco de Estados Unidos, como algo absolutamente esencial para su versión americanizada del “gobierno más perfecto que jamás haya existido”.
En este ensayo, que ha llegado a ser un clásico de nuestro tiempo, Hayek planteó por primera vez su tesis de que el sistema de precios ha resultado de la evolución y no del diseño deliberado.
El emprendimiento es un fenómeno innato en el espíritu humano. El derecho a la propiedad privada sirve como factor motivador detrás de la acción de invertir.
Thomas Woods, Jr. sobre la popularización de la libertad, y por qué los conservadores libertarios reales están en contra del estado y de la guerra.
-Pero ¿por qué no dejan que todos compren su propio arte en lugar de cobrarles impuestos para comprar lo que surge de una lotería? Así todos podrían elegir lo que les gustara.
La economía no puede estudiarse sin la ética a menos que caigamos en los errores antropológicos de la Escuela Neoclásica, o los sofismas filosóficos de los relativistas.