Defensa de un dólar 100% oro
Aunque con el patrón oro clásico no se impedía los ciclos de auge y declive causados por la inflación de la moneda y el crédito bancario, al menos mantenía bastante controlados esa inflación y esos ciclos.
Aunque con el patrón oro clásico no se impedía los ciclos de auge y declive causados por la inflación de la moneda y el crédito bancario, al menos mantenía bastante controlados esa inflación y esos ciclos.
De acuerdo con su autor, Economía para Rubias es la introducción más sencilla, breve y divertida a los conceptos básicos de la economía. Aquí encontrarán un capítulo del libro como ejemplo.
Juan Ramón Rallo nos presenta “Economía para rubias” en Libertad Digital: http://libros.libertaddigital.com/henry-hazlitt-se-viste-de-rubia-1276240236.html
Durante los últimos años he estado dando consejos financieros gratuitos a jóvenes. Son consejos conservadores apropiados para cualquier momento, pero particularmente importantes dadas mis sombrías perspectivas sobre las economías occidentales.
Con la producción de pieles declinando de mala manera, el gobierno de Massachusetts recurrió desesperadamente a intentos artificiales de crear industria por acción del estado.
Segisfredo Infante, en La Tribuna, ataca desde Honduras a los neomonetaristas, a Friedman y de paso a Hayek, que pasaba por allí: http://www.latribuna.hn/2012/06/14/tiro-de-gracia-contra-honduras/
Lo que tenemos es una teoría de lucha de “dos clases”, basada en si un grupo gobierno o es gobernado por el estado. En el mercado libre, por el contrario, no hay lucha de clases, sino una armonía de intereses entre todos los individuos.
Los libertarios normalmente tenemos poca paciencia ante la corrección política. No hace sino diluir el verdadero significado de las palabras y atonta a la población hasta la apatía.
En el Jardín del Edén no hay escasez. Alimentos, ropa y refugio se encuentran en abundancia. Los recursos caen meramente desde los cielos bajo pedido. Es un paraíso económico, precisamente porque la economía no existe.
Los críticos acusan al capitalismo de dos cosas: Primero dicen que la posesión de un automóvil, un televisor y una nevera no hace feliz a un hombre. En segundo lugar, añaden que sigue habiendo gente que no tiene estos aparatos.