¿Puede la teoría austriaca explicar el empleo en la construcción?
Es la tercera vez que nuestros conocidos keynesianos han utilizado inapropiadamente estadísticas para (en su mente) refutar el relato austriaco de la reasignación.
Es la tercera vez que nuestros conocidos keynesianos han utilizado inapropiadamente estadísticas para (en su mente) refutar el relato austriaco de la reasignación.
El positivismo-empirismo fomenta el relativismo moral: niega cualquier verdad a priori de la realidad social de la acción humana, adoptando la opinión de que “vale todo”.
No podemos maravillarnos bastante ante la facilidad con la que los hombres se resignan a continuar ignorando lo que deberían conocer. Quizá esa ignorancia sea incorregible en los que proclaman este axioma: No hay principios absolutos.
La próspera y dinámica Malasia es un país habitado principalmente por musulmanes, una religión que sigue un cuarto de la población mundial pero que se ve ampliamente en Occidente como….
Infobae se hace eco de las declaraciones de uno de los nuestros, José Ramón Rallo sobre la situación económica de España: http://america.infobae.com/notas/59771-Espana-puede-terminar-como-la-Argentina-en-2001
Puede que la repentina comprensión de que las regulaciones pueden matar cree una conciencia que lleve a deshacernos de todo el estado intervencionista, de forma que se nos deja a todos en paz para construir nuestra propia prosperidad.
Difícilmente puede concebirse una política más estatista y antiliberal que la sugerida por Rogert Bootle ganador del premio Lord Wolfson por el mejor consejo para un país que abandone la Unión Monetaria Europea.
Julio Preve Folle analiza en El País dos noticias sobre Uruguay y empieza citando a Mises. Bien hecho: http://www.elpais.com.uy/suplemento/economiaymercado/dilapidar-el-crecimiento/ecoymer_669710_121015.html Juan Castañeda, en Oro y Finanzas se ocupa de le medición….
A los anticapitalistas les gusta usar ejemplos de intercambios de regalos supuestamente altruistas en sociedades “primitivas” para compararlos con el avaricioso comportamiento de los mercados modernos. Pero, ¿lo eran verdaderamente?
La diferencia fundamental de la que todos los desacuerdos a nivel de teoría y política económica se refiere a la respuesta de la pregunta primera que todo economista tiene que plantearse: ¿Cuál es el objeto de la economía?